viernes, 10 de febrero de 2017
Transición.
A veces me pregunto cómo será olvidarme de ti. En realidad, lo imagino y siento miedo. No es precisamente una tarea fácil porque a cada instante recuerdo los besos de las noches en las que aún no sabía cuál era tu canción favorita o el lado que ocuparías en mi colchón, pero ya sabía que quería descubrirlo. Suelo recordar el momento en que decidí que mi tiempo llevaría tu nombre y la forma tan imperfecta en la que decidimos comenzar a querernos. No es fácil olvidarte porque incluso sabiendo que debo me sorprendo a mí misma deseando no hacerlo.Y es curioso, porque en ese mismo momento también pienso lo bonito que sería completarme sin necesidad de pedírselo a nadie. Y pienso que el dolor es algo que va cambiando con el tiempo e igual que doliste dejarías de hacerlo. También es cierto que fingir que aún dueles es la excusa perfecta para no tener que dejarte ir del todo.
En días como estos me encuentro en casa preguntándome como una idiota qué hacer con lo nuestro. Y cuándo hablo de lo nuestro me refiero a esa extraña relación que mi corazón aún mantiene con tu recuerdo ¿Y si finalmente me decido a hacerlo?¿Y si al fin hoy decido olvidarte? Quizás así pueda yo al fin volver a encontrarme. Hace ya algún tiempo que no me reconozco, y todo ello es culpa de vivir tanto tiempo bajo el molde de tus ojos.
Lo triste es que siempre vuelvo al principio imaginando lo bonito que sería olvidarte y lo que cuesta cada día decidir si dejar de quererte o quizás no hacerlo y... comenzar a odiarme.
M.
jueves, 4 de agosto de 2016
But i love you anyway
Miraba el vaso de cerveza con la esperanza de encontrar dibujada entre su espuma la solución a sus problemas, pero al parecer aún no había bebido lo suficiente para ello.
Nos encanta complicarnos la vida como imbéciles que no entienden que a veces el camino fácil es el correcto. Día a día iba comprendiendo que mi alma tenía algo de masoquista, porque siempre acababa magullada y con ganas de volver a lanzarse a otro abismo. Siempre apuesto más de lo que tengo a sabiendas de que una vez te quedas sin nada te echan del casino. Y en este momento tú eres un crupier a punto de llamar al de seguridad.
Nos encanta complicarnos la vida como imbéciles que no entienden que a veces el camino fácil es el correcto. Día a día iba comprendiendo que mi alma tenía algo de masoquista, porque siempre acababa magullada y con ganas de volver a lanzarse a otro abismo. Siempre apuesto más de lo que tengo a sabiendas de que una vez te quedas sin nada te echan del casino. Y en este momento tú eres un crupier a punto de llamar al de seguridad.
Pasé de la sospecha de tenerte a la certeza de perderte, pero hoy sigo luchando para que me dejes apostar un poco más. Sé que ya no tengo más ases en la manga pero aún tengo la mano llena de corazones.
Aunque quizás lo mejor sea que me vaya y deje de mendigar amor. Porque yo también estoy cansada de volver a casa sin nada después de darlo todo. Que si aún me quieres ,como dices, te sentarías a mi lado y apostarías todo por una pareja dispar. Lo apostarías todo por nosotros una vez más.
Aunque quizás lo mejor sea que me vaya y deje de mendigar amor. Porque yo también estoy cansada de volver a casa sin nada después de darlo todo. Que si aún me quieres ,como dices, te sentarías a mi lado y apostarías todo por una pareja dispar. Lo apostarías todo por nosotros una vez más.
M.
sábado, 2 de enero de 2016
Ojalá nunca leas esto.
Ojalá nunca leas esto. Ojalá nunca te sientas como yo me siento.
Te fuiste huyendo... como si de repente hubieses descubierto que aquél no era el sitio en el que debías estar. Desde el mismo momento en que nos encontramos decidimos jugar a ver quién sentía menos de los dos. Del mismo modo que se juega con fuego consciente de las quemaduras resultado de ello. Nos sentíamos invencibles dentro y fuera de las sábanas de la incertidumbre de aquello a lo que nunca pusimos nombre, pero siempre quisimos. Nos hicimos daño de tanta rabia por no querer querer. Nos jodimos por las ganas de jugar solo con la piel.
Hoy estoy cansada de soñar contigo y nunca despertar a tu lado, cansada de jugar a descubrir si hoy siento menos que ayer, y no parar de perder. Hoy el verde de tus ojos me atormenta si me hablan de esperanza, y las noches acaban pero... ya no hay mañanas. Ojalá no leas esto pero me duele la garganta de callar. Ojalá no leas esto porque al final voy a confesar, que me duele…me duele aún el alma por amar(te).
M.
(Relato ganador concurso creado por el escritor Brian Aguilar Sánchez autor de "Lágrima azul en el mar", "Seis pasos, seis pétalos y un adiós" y
http://inviernoeneltejado.blogspot.com.es)
lunes, 7 de diciembre de 2015
Esa manía tuya de volver cuando ya apenas dolías.

Llegaste como las adicciones que reaparecen en las noches de excesos,
en las noches de querernos y jodernos.
Llegaste cuando comencé a cambiar la sombra sobre la que hablaban mis versos.
Llegaste mojando los miedos que ardían en mi cuerpo.
Llegaste porque el karma sabe que lo que más deseaba,
era lo que más me acabaría doliendo.
Llegaste con una paz que se convirtió en guerra fría de reproches y de besos.
Llegaste con una paz que se convirtió en guerra fría de reproches y de besos.
Llegaste del mismo modo que yo nunca llegué a otros cuerpos.
Llegaste afinando dudas, fingiendo liberar mis sueños.
Llegaste declarando que hay miradas que son la puerta al paraíso eterno
aunque en este caso nos sobró la manzana y la serpiente rodeándonos el cuello.
Llegaste, y aún así te sigo echando de menos.
Legaste, pero nunca terminaste de hacerlo.
M.
lunes, 13 de julio de 2015
Ave fénix.
He llegado al punto de inflexión de esta etapa, a la salida del camino de dudas que azotaban mi mente anestesiada para no sentir el dolor que yo misma me he hecho. He llegado al final del camino de baldosas amarillas y aún no he encontrado nada más que unas ganas locas de llorar.
Necesito un cambio. Necesito cambiarme. Resurgir de mis cenizas como el ave fénix, lamerme las heridas como un animal herido y continuar sin saber dónde ir.
Quiero coger los reproches, las inseguridades, el rencor, y también el pasado y llevarlos al aeropuerto más cercano a coger un avión sin billete de vuelta. Quiero empezar a quererme, porque ahora que tú has dejado de hacerlo ya no recuerdo que se sentía. Quiero escribir poemas de amor sobre mí que no hablen de ti, borrar la palabra nosotros del diccionario, y arrancarle a mordiscos nuestras huellas al colchón.
Por primera vez no quiero que vuelvas...esta vez no.
M.
sábado, 23 de mayo de 2015
Search and Destroy.
Me apartaste de tu vida como a la ceniza de un cigarrillo.
Me apartaste después de dejar que me consumiese en esa relación tóxica, fugaz, amarga y altamente adictiva. Cuanto más dolor sentía, más fácil era escribir e incluso después de irte seguías siendo mi musa.
Al mirarte me sentía dentro de una película alternativa, de esas de bajo presupuesto y gran contenido, y me emocionaba imaginando con los ojos cerrados escenas nuestras con banda sonora propia.
Cogí el dolor, los besos, las noches despiertos y el olor del perfume que respiraba en tu cuello. Abracé mis rodillas, escondí mi cabeza, y con los ojos cerrados y una herida abierta en el pecho dejé que lentamente pasase el invierno.
Me mojé los labios con un nuevo amor, proyecté mis sueños sobre un nuevo corazón sabiendo que en noches como ésta seguirías presente.
No te quise y tú no me quisiste, pero siempre tuve miedo a que lo hiciésemos.
Y a pesar de ello hoy algo dentro continúa doliendo.
M.
domingo, 29 de marzo de 2015
Conversaciones en un coche con destino a ninguna parte.
Era un día de Marzo que parecía de pleno Julio. Él conducía a 92 km/h por una carretera nacional desierta con las ventanillas bajadas. Yo lo miraba sentada al otro lado. El aire caliente se colaba en el coche y resultaba algo agobiante. Todo el camino hasta aquel momento nos acompañó un gran silencio así que decidí romperlo.
- ¿Sabes? Creo que el ser humano está perdiendo su humanidad. Creo que nos estamos convirtiendo en animales en período de latencia.
- ¿A qué te refieres?
- No sé, siento que estamos dejando de sentir de verdad.
- ¿No sentimos? ¿Cómo no vamos a sentir?
- Es como si sintiésemos a través de una pantalla. El otro día leí un artículo, que hablaba sobre como afecta a nuestro cerebro el ver que hemos recibido una notificación en una red social como Facebook o Instagram o un mensaje vía Whatsapp. Es sorprendente, porque cuando ocurre eso nuestro cerebro libera dopamina ¿Sabes qué significa?
- La dopamina es un neurotransmisor, tiene muchas funciones pero supongo que te refieres a la relación que tiene con el placer ¿no?
- Exacto, es decir, piensa en la liberación de dopamina en relación a un comportamiento que realizamos. El ser humano libera dopamina cuando consigue algo, cuando logra algo que ansía.
- ¿Y una notificación en una red social es un logro?
- Ahí es donde quería llegar, me parece desolador pensar que obtener un me gusta en una foto es un estímulo para mi cerebro como si fuese un logro cuando ni siquiera es real. Nadie siente a través de una pantalla, sólo fingimos. Vemos una puesta de sol y sacamos el móvil para echar una foto en vez de pararnos a disfrutar de ella. Lo mismo ocurre cuando vemos una obra de arte. A veces, incluso hablamos con un amigo que nos cuenta lo mal que se siente y lo compadecemos escuchando con la cabeza vacía porque la tenemos puesta en otra conversación abierta con otra persona hablando sobre el último video viral en Youtube.
No sé, estoy algo desilusionada con la evolución del ser humano en sociedad... incluso algo asqueada. Me da miedo que nos convirtamos en personas cuyo cerebro engaña haciéndolas creer que sienten cuando de verdad no sienten nada. Me da miedo que seamos animales en período de latencia esperando llegar a la última fase.
Me da miedo porque yo quiero sentir en primera persona. En primera persona y a tu lado.
- ¿Sabes? Creo que el ser humano está perdiendo su humanidad. Creo que nos estamos convirtiendo en animales en período de latencia.
- ¿A qué te refieres?
- No sé, siento que estamos dejando de sentir de verdad.
- ¿No sentimos? ¿Cómo no vamos a sentir?
- Es como si sintiésemos a través de una pantalla. El otro día leí un artículo, que hablaba sobre como afecta a nuestro cerebro el ver que hemos recibido una notificación en una red social como Facebook o Instagram o un mensaje vía Whatsapp. Es sorprendente, porque cuando ocurre eso nuestro cerebro libera dopamina ¿Sabes qué significa?
- La dopamina es un neurotransmisor, tiene muchas funciones pero supongo que te refieres a la relación que tiene con el placer ¿no?
- Exacto, es decir, piensa en la liberación de dopamina en relación a un comportamiento que realizamos. El ser humano libera dopamina cuando consigue algo, cuando logra algo que ansía.
- ¿Y una notificación en una red social es un logro?
- Ahí es donde quería llegar, me parece desolador pensar que obtener un me gusta en una foto es un estímulo para mi cerebro como si fuese un logro cuando ni siquiera es real. Nadie siente a través de una pantalla, sólo fingimos. Vemos una puesta de sol y sacamos el móvil para echar una foto en vez de pararnos a disfrutar de ella. Lo mismo ocurre cuando vemos una obra de arte. A veces, incluso hablamos con un amigo que nos cuenta lo mal que se siente y lo compadecemos escuchando con la cabeza vacía porque la tenemos puesta en otra conversación abierta con otra persona hablando sobre el último video viral en Youtube.
No sé, estoy algo desilusionada con la evolución del ser humano en sociedad... incluso algo asqueada. Me da miedo que nos convirtamos en personas cuyo cerebro engaña haciéndolas creer que sienten cuando de verdad no sienten nada. Me da miedo que seamos animales en período de latencia esperando llegar a la última fase.
Me da miedo porque yo quiero sentir en primera persona. En primera persona y a tu lado.
M.
viernes, 16 de mayo de 2014
Poesía.
Poesía es mirarte mientras duermes,
deseando ser la imagen que al otro lado de tus párpados se ha creado.
Y es querer llenar el vacío que en tu pecho aún no he dejado.
Poesía es tu boca en el madero de mi cuello,
y tus manos resolviendo las dudas que quedan en mi cuerpo.
Poesía es el alma desencadenando al cuerpo que tomó por siervo.
Y tu lado de la cama echándote de menos.
Es ver juntos como muere el sol de enero,
y rezar fervientemente a todos los dioses en los que no creemos.
Poesía son los celos que decimos no tenemos,
son las patadas que das a mis recuerdos,
y las noches que se duermen cuando nosotros
aún permanecemos despiertos.
Poesía es la ropa interior en el suelo,
y tener alma a alma un cuerpo a cuerpo.
Poesía es un piano solitario sonando,
cada vez que te pienso,
y lo que siento cuando dices «te quiero».
Poesía es la orilla del silencio,
creada antes de ese primer beso.
M.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




